¿Por qué construcción industrializada in situ?
1. Estructura metálica diseñada a medida
La estructura de cada vivienda se diseña y dimensiona específicamente para el proyecto mediante perfiles estructurales de acero galvanizado y uniones mecánicas atornilladas.
Los componentes se preparan previamente conforme a los planos y al cálculo estructural, facilitando su identificación y su ensamblaje progresivo directamente en la parcela.
Este planteamiento permite desarrollar un montaje en seco, ordenado y previamente definido desde proyecto, reduciendo ajustes improvisados durante la ejecución.
Diseño previo.
Componentes preparados. Montaje preciso en obra


2. Montaje industrializado directamente en la parcela
La vivienda se ejecuta progresivamente sobre la propia parcela, integrando estructura, cerramientos, cubierta, instalaciones y acabados conforme al proyecto.
A diferencia de los sistemas basados en grandes módulos volumétricos terminados, no es necesario transportar la vivienda completa en grandes piezas, reduciendo los condicionantes derivados del transporte y facilitando la adaptación a los accesos y características de cada terreno.
El uso de soluciones de montaje en seco permite reducir determinadas operaciones húmedas y organizar la ejecución de forma progresiva.
La vivienda se diseña para la parcela, no para el transporte.
3. Cimentación adaptada a cada terreno
La cimentación de cada vivienda se define específicamente a partir de las características del terreno, el estudio geotécnico, las cargas de la vivienda y el cálculo estructural.
En función de estos condicionantes, el proyecto puede contemplar distintas soluciones, como losa de hormigón armado, zapatas, forjado sanitario u otras alternativas técnicamente adecuadas.
Desde esta fase se coordinan también los puntos de apoyo y anclaje de la estructura, los pasos de instalaciones, el aislamiento y la protección frente a la humedad, para que todos los elementos queden integrados correctamente desde el inicio.
Cada terreno requiere su propia solución. La cimentación también.


4. Fachada y acabados exteriores
La fachada forma parte del diseño arquitectónico y de las prestaciones de cada vivienda.
El sistema permite combinar diferentes soluciones de cerramiento y acabado exterior, como SATE, fachada ventilada, revoco, composite, fibrocemento, cerámica, piedra, ladrillo o madera, según las necesidades y el diseño de cada proyecto.
La solución definitiva se selecciona teniendo en cuenta estética, aislamiento, protección frente a la humedad, mantenimiento y durabilidad, manteniendo la continuidad de la envolvente y de sus encuentros con ventanas, esquinas y cubierta.
Una misma base constructiva. Diferentes posibilidades de acabado.
5. Cubierta diseñada para cada proyecto
La cubierta forma parte de la envolvente de la vivienda y se define según la geometría, las pendientes, las cargas y el sistema de evacuación de aguas de cada proyecto.
El sistema permite desarrollar cubiertas planas o inclinadas, combinando subestructura metálica, paneles de cubierta, aislamiento, impermeabilización y los remates necesarios según la solución proyectada.
Los encuentros con fachadas, aleros, cumbreras y canales se coordinan desde proyecto para garantizar una correcta evacuación del agua y continuidad de la envolvente.
Cada cubierta se adapta al diseño de la vivienda y a sus necesidades técnicas


6. Aislamiento y envolvente de altas prestaciones
El cerramiento de la vivienda puede resolverse mediante panel sándwich de acero con núcleo aislante, combinado con soluciones interiores de aislamiento termoacústico y placas de yeso.
En viviendas industrializadas es habitual trabajar con paneles de 80 mm, aunque el espesor y la composición definitiva se determinan en cada proyecto en función de las prestaciones térmicas, acústicas y constructivas requeridas.
La envolvente se completa coordinando cerramientos, aislamiento, trasdosados, carpinterías y acabados exteriores, prestando especial atención a la continuidad del aislamiento y al tratamiento de los puentes térmicos.
Las divisiones interiores pueden ejecutarse mediante sistemas de construcción en seco con estructura metálica, aislamiento termoacústico y placas de yeso.
Una envolvente definida como un conjunto, no como elementos independientes.
7. Ventanas, balconeras y cerramientos acristalados
Las ventanas, balconeras y demás huecos acristalados se integran desde el proyecto, coordinando sus dimensiones y posición con la estructura y con el conjunto de la envolvente.
El sistema permite prever premarcos y huecos específicos durante la preparación de la estructura, facilitando posteriormente la instalación de las carpinterías.
El tipo de carpintería, acristalamiento y prestaciones se define para cada vivienda según la orientación, las dimensiones de los huecos, la zona climática y las necesidades térmicas, acústicas y de control solar.
Se presta especial atención a los encuentros entre ventanas y fachada, la continuidad del aislamiento, el sellado, los vierteaguas y el tratamiento de los puentes térmicos.
Cada abertura se integra en el proyecto como parte de la envolvente de la vivienda.


8. Pavimentos y revestimientos interiores
Los pavimentos y revestimientos se seleccionan en función del diseño de la vivienda, el uso de cada estancia y las preferencias del cliente.
El proyecto puede incorporar pavimentos cerámicos, laminados, vinílicos u otras soluciones compatibles, así como revestimientos específicos para baños, cocinas y zonas húmedas.
La elección definitiva de materiales, formatos y acabados queda definida en la memoria de calidades y en el presupuesto de cada vivienda.
Cada espacio puede personalizarse dentro de las soluciones previstas para el proyecto.
